Noticias

Las múltiples dimensiones de la Globalización

La semana pasada reflexionamos sobre la perspectiva histórica de la “globalización”, ésta lo haremos desde dos enfoques: por un lado, el ideológico, y por otro, el del desarrollo de múltiples procesos que a nuestro juicio permiten definir, lo que constituye este fenómeno. Asimismo vale decir, que las próximas semanas luego de esta contextualización, abordaremos temas puntuales que se dan en nuestros países y ciudades afectando o beneficiando la calidad de vida de todos. 

Por lo tanto, sí miramos a la globalización como una ideología, como lo sostienen varios teóricos, es imprescindible iniciar con una cita, que nos permita comprender en términos sencillos, que entendemos por ideología. Para el italiano Norberto Bobbio, ideología es una guía para la acción o un conjunto de ideas y de valores concernientes al orden político que tienen la función de guiar los comportamientos colectivos.[1] Consecuentemente, podríamos decir que, la “ideología” de la globalización defiende sus logros, impulsa las estrategias y difunde las virtudes de la liberalización; a lo que podemos añadir, lo que dice Martínez Peinado, que la ideología de la globalización, además de valorarla y justificarla, defiende la inevitabilidad y exhaustividad de la misma, e incluso amenaza con la marginación y autodestrucción a quién se oponga a ella.[2] 

En esta línea, para la Secretaría Permanente del Sistema Económico Latinoamericano, la ideología de la globalización obedece a intereses, enaltece el fundamentalismo del mercado[3], exalta la libertad de comercio, impulsa el flujo libre de factores de la producción (salvo la mano de obra), propugna el desmantelamiento del Estado, asume la monarquía del capital, promueve el uso de nuevas tecnologías, favorece la homologación de las costumbres, la imitación de las pautas de consumo y fortalece la sociedad consumista.[4] Cabe destacar, que estas características son desde un punto de vista neoliberal del pensamiento[5], pues ha existo un fecundo debate ideológico sobre las implicaciones de la globalización, y en este sentido Luis Jorge Garay sostiene con claridad que la globalización capitalista está siendo administrada bajo el modelo neoliberal y esto no quiere decir que sea el único modelo de globalización, cuestionamiento que se plantea por la creciente exclusión y agudización de las contradicciones que ha generado,[6] afirmación con la que estoy de acuerdo y que además nos obliga a buscar y construir alternativas permanentemente.

Hoy esta claro, que lejos está la globalización de ser una ideología y menos, como dice Joaquín Estefanía, un “pensamiento único” cerrado, en el que el mercado gobierna y el gobierno administra lo dictado por el mercado.[7] El hecho de que los neoliberales se apropiasen del término por más de una década e incluso de los avances tecnológicos y científicos presentándose como los hijos únicos de la globalización y sus consecuencias, no implica que no podamos pensar en otro tipo de globalización. 

Es así que, encontramos una explicación más efectiva de la globalización, considerándola como un proceso o conjunto de procesos que han significado para el mundo una serie de profundas transformaciones. Fernando Vallespín dice que, la globalización es evidentemente un logro evolutivo de la sociedad moderna y que debemos entenderla como un conjunto “procesos” en pleno desarrollo, que admite grados o niveles distintos en este largo camino hacia la creación de una única “sociedad mundial”[8], meta como es obvio, todavía no hemos alcanzado.   

Este proceso en construcción cuya evolución es imposible prever, posee algunas pautas o dimensiones consideradas como irreversibles que dificultan el establecimiento de una caracterización específica del fenómeno o conjunto de fenómenos sobre todo cuando éstos han generado grandes diferencias sociales. Así para Anthony Giddens, este conjunto de procesos son altamente desiguales y se suceden de manera fragmentaria o contradictoria, dominada por naciones industriales pero que afectan a todos los países del mundo en diferente medida.[9] Y en este sentido, Joaquín Estefanía dice que la globalización es un proceso continuo del que todavía no se ha escrito el último capítulo[10], frase extremadamente clara por sí sola. 

Por lo tanto, podemos decir que la “globalización” es un conjunto de procesos   resultado del progreso científico y tecnológico alcanzado por la humanidad con implicaciones económicas, ambientales, sociales y políticas que han afectado progresivamente a sectores cada vez más amplios de la economía y la sociedad e incluso en la vida cotidiana de cada uno de nosotros. Este fenómeno ha derribado fronteras, muros y otros obstáculos y que en medida de su avance tiende a relativizar cada vez más los espacios físicos y espirituales que separan a los seres humanos.[11]

En definitiva, hoy más que nunca, cuando hemos visto las consecuencias de este conjunto de procesos, el esfuerzo debe concentrarse en gobernar desde una perspectiva más social la “globalización” en la que el ser humano esté sobre el mercado y el capital al servicio de la sociedad y del interés común.   

Paúl Granda L.           


[1] Norberto Bobbio, citado en TORTOSA, JOSE MARÍA (1998): Estado y globalización, Instituto Latinoamericano de Estudios Sociales, Quito, pág. 14.

[2] MARTINEZ PEINADO, JAVIER (1999): op. cit.: pág. 26.

[3] Para uno de los inversionistas más conocidos en el mundo, el fundamentalismo del mercado es el responsable de que el sistema capitalista global carezca de solidez y sea insostenible. Este fundamentalismo afirma, se convirtió en la ideología dominante con la llegada al poder de Margaret Thatcher y Ronald Reagan en el Reino Unido y Estados Unidos, respectivamente. El fundamentalismo del mercado ha entregado las riendas al capital financiero. SOROS, GEORGE (1999): La crisis del capitalismo global: La sociedad abierta en peligro, Editorial Debate, Madrid, pág. 29.

[4] SECRETARIA PERMANENTE DEL SISTEMA ECONÓMICO LATINOAMERICANO: “Globalización, inserción e integración: tres grandes desafíos para la región”, Junio 2000.

[5] BECK, ULRICH (1998): ¿Qué es la globalización? Falacias del globalismo, respuestas a la globalización, Editorial Paidós, Barcelona, pág. 41. Para el autor, la ideología neoliberal impuesta en la globalización se la conoce como globalismo.

[6] GARAY, LUIS JORGE: “Construcción de una nueva sociedad”, Instituto Internacional de la Gobernabilidad, Megazine No. 6, Bogotá, 1999.  www.iigov.org.

[7] ESTEFANIA, JOAQUIN (1997): Contra el pensamiento único, Editorial Taurus, Madrid, pág. 34.

[8] VALLESPÍN, FERNANDO (2000): El futuro de la política, Editorial Taurus, Madrid, pág. 31.

[9] GIDDENS, ANTHONY (2001): La tercera vía y sus críticos, Editorial Taurus, Madrid, pág. 54.

[10] ESTEFANÍA, JOAQUÍN (2000): op. cit.: pág. 22.

[11] BOYE SOTO, OTTO. “Integración latinoamericana: ¿Respuesta a una globalización unidimensional”, Revista Capítulos, No. 58, Secretaría Permanente del Sistema Económico Latinoamericano, Enero-Abril 2000.